Homilías y Reflexiones

MANDAMIENTO NUEVO

Reflexión del JUEVES SANTO

Servir a los demás, con amor y sencillez, todos podemos hacerlo.

“Les doy un MANDAMIENTO NUEVO: que se amen unos a otros COMO YO LOS HE AMADO”. Seguidamente, Jesús se dispuso a lavar los pies de sus apóstoles. Con este gesto de extrema y amorosa humildad, el Señor nos quiere enseñar la verdadera y sencilla entrega a los demás.

No es necesario tener mucho dinero para hacer cuantiosas donaciones a fundaciones espectaculares. Servir a los demás, con amor y sencillez, todos podemos hacerlo. Esto es lo que quiso transmitirnos el Señor con el gesto de lavarle los pies a sus discípulos. Este gesto sencillo u otros que podamos imaginar es lo que debemos procurar llevar a cabo con frecuencia en nuestra vida diaria.

El otro “gesto” de Jesús en esta noche santa es trascendental. Darnos a COMER su Cuerpo y BEBER su Sangre, es algo que no podemos imaginar: algo que nos parece IMPOSIBLE… y sin embargo Él lo hace. Lo hace son toda sencillez y con toda solemnidad. Su Palabra es divina; su Palabra todo lo puede. Él puede hacer que ese PAN sea su CUERPO y que ese VINO sea su SANGRE. ¿Podemos imaginar ese real abrazo de amor que estamos estrechando con Jesús al acoger ese PAN EUCARÍSTICO? Esto es comulgar: abrazar a Jesús diciéndole “no permitas que me aparte de Ti”.